lunes, 10 de diciembre de 2018

El intercambio - Fernando Aleu

He de reconocer que leo poca novela histórica y, sinceramente, es algo que no entiendo, porque cada vez que abordo una de este género, la disfruto enormentemente. Y eso que no tengo una época preferida, todas me valen, si bien es cierto que aquellas que transcurren en la Segunda Guerra Mundial, o el antes y después de ella, me gustan bastante. Por ello, cuando empecé a leer lo que las Yincaneras de Madrid contaban en sus crónicas de su encuentro con el autor de la que hoy vengo a reseñar, enseguida me sentí atraída por la historia y no dudé ni un momento en participar en su Lectura Simultánea durante la cual me he divertido mucho, conociendo las impresiones que poco a poco se volcaban en Twitter por cada una de las participantes. Hoy os vengo a contar los motivos por lo que considero que es una historia que no deberíais dejar pasar:












Título: El intercambio
Autor: Fernando Aleu
Páginas: 416
Formato: Tapa dura con cubierta
Fecha de publicación: 8 de noviembre de 2018
ISBN: 9788417541194






Fernando Aleu nació en Barcelona, donde obtuvo el título de doctor en Medicina en 1953. Realizó sus estudios de posgrado en los hospitales de la Universidad de Iowa, el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York y en la New York University School of Medicine, donde obtuvo el puesto de profesor asociado de Neurología. 
Al cabo de nueve años, comenzó a reducir lentamente este trabajo para terminar dedicándose a una aventura comercial asociado a la multinacional Puig, con sede en Barcelona. Ha sido presidente de la Cámara de Comercio de España en Estados Unidos, presidente de la Fragance Foundation de Nueva York y miembro fundador del Olfactory Research Fund. 
Actualmente es el presidente del Queen Sofía Spanish Institute de Nueva York. Ha sido condecorado dos veces por el Gobierno español y ha merecido la Medalla de Honor de la Ciudad de París. El intercambio es su primera novela.


En mitad de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados y Alemania acordaron llevar a cabo un intercambio de soldados prisioneros de Guerra al final de la cruenta campaña militar del Norte de África, En el puerto de Barcelona, que fue el lugar aceptado por ambas partes para el intercambio, cuatro mil soldados, la mitad de cada bando, fueron intercambiados en el muelle de España, el 27 de octubre de 1943, en una operación que supuso la intervención de dos buques de cada bando.
Uno de los prisioneros es un judío alemán de 24 años que, en caso de haber sido devuelto a Alemania, corría el riesgo de ser enviado a un campo de concentración. Un grupo de personas unidas por las circunstancias participó en un complot para rescatar de forma muy atrevida a aquel soldado judío.


Werner Applefeld, nuestro protagonista, aunque nacido en la ciudad de Hamburgo, en Alemania, a los 18 años se traslada a Nueva York para terminar sus estudios, pero de estas dos ciudades se habla lo justo. Mas tarde, cuando Werner ya es un reconocido neurocirujano, y alarmado por la situación prebélica que se vive en Alemania, organiza un viaje de apenas una semana y regresa a su país de nacimiento para ver a su familia. En esta ocasión, visita las ciudades de Múnich  y Berlín y ya el autor nos da unas breves pinceladas del ambiente que se respira en ellas.


Durante su primer viaja a Europa, nuestro protagonista también visita la ciudad de Paris, e igualmente nos deja un ligero esbozo de la ciudad.

Pero el grueso de la trama se vive en la convulsa Barcelona de la postguerra. Primero, cuando Rosy, la novia de Max, se establece allí y después, en el año 1943, cuando se monta la operación para el intercambio de prisioneros y Werner viaja a esta ciudad para intentar ayudar a su primo.  Barcelona es, en ese tiempo, una ciudad muy castigada por la Guerra Civil española y en ella se refleja la miseria que acuciaba a la ciudad durante ese periodo.





Werner Applefeld. Un hombre guapo y soltero. Nacido en Hamburgo, Alemania. Llegó a Nueva York, con 18 años para completar su formación y convertirse en neurólogo. Trabaja como tal en el hospital Monte Sinaí y lo compatibiliza como catedrático en la neoyorkina Universidad de Columbia, donde goza de reconocido prestigo en la materia.
Giselle Boulanger. Durante el regreso de Paris a Nueva York a bordo del paquebote Normandie, Werner y ella se conocen e inician una intensa relación sentimental. Es una mujer bellísima que trabaja como ayudante de una importante mujer de negocios que viaja en el mismo barco.
Rosy Dieckhoff: agente de la Abwehr, la agencia de Espionaje Militar de Alemania. La novia de Max. Esa mujer tiene sobre él una gran influencia.
Max Liniger, el primo de Werner, de padre judío, ha sido criado fuera de ese ambiente, por lo que no es consciente de su “linaje”. Trabaja como trapecista, es muy famoso y mimado por los nazis; su nombre artístico es «Adonis»: Su apariencia mostraba a un joven muy agraciado, pero psicológicamente inmaduro.


La novela está estructurada en una somera introducción, a modo de prólogo, que nos sitúa en Nueva York, un 2 de agosto de 1943, poco antes de que Werner inicie su segundo viaje a Europa y continua con tres partes en distintos tiempos. La primera y segunda parte trascurren durante el verano de 1939 mientras que la tercera transcurre durante los primeros meses 1942 y los últimos de 1943. Se cierra con un breve epílogo que transcurre durante los primeros meses de 1944.

Werner un reconocido neurólogo judío alemán que trabaja en el hospital Monte Sinai y además es catedrático en la universidad de Columbia en Nueva York, alarmado por las cada vez más terribles noticias que le llegan desde Alemania decide tomarse unas pequeñas vacaciones y viajar a Alemania, a la que no había regresado desde que salió con 18 años para completar su formación. Su máximo interés es ver de nuevo a la pequeña, pero querida, familia que allí dejó: Greta, la viuda de su tío Franz Liniger y su primo Max, el hijo de ambos. Para entender todo ese cariño, habría que pensar que cuando Werner solo tenía 11 años, los Liniger le acogieron en su casa y le trataron como a un hijo, la mejor educación y preocuparse por su futuro sin reparar en esfuerzos. Además, anhela conocer en persona a Max, al que siempre ha considerado un hermano, aunque supo de su "futura" existencia en el momento en que iba a coger el barco que le llevaría a Estados Unidos, cuando su tío le confirmó que Greta estaba embarazada. Durante años han mantenido una relación epistolar y Walter entiende que es el momento de tomarse sus primeras vacaciones y hacer realidad ese sueño.

En Alemania conocerá por fin a su querido primo; de hecho, lo hará en el mejor escenario donde se mueve el joven: el circo. Max se ha convertido en un trapecista de éxito aclamado por el público. Responde al nombre artístico de "Adonis" y no es gratuito, porque su belleza y forma física le han llevado al extremo de haber sido elegido para aparecer en los carteles de propaganda como imagen de las Juventudes Hitlerianas. Max es buen chico, pero está cegado por el éxito y por la pasión, y por más que Greta -su madre-, Joshua, -su mejor amigo de la infancia- y el propio Werner intentan hacerle ver la peligrosa situación en la que se encuentra el pueblo judío en esa Alemania nazi, él no lo quiere ver, se siente protegido y no quiere o bien prefiere no creerles. Da igual las pistas que le den para sacarle de su error ni, aunque tuviese las mismas que el aeropuerto de Barajas, Max no atenderá a nadie.

También conocerá a Rosy Dieckhoff, la novia de Max y agente de la Abwehr, (la agencia de Espionaje Militar de Alemania). Roxy, varios años mayor que él, es una mujer muy atractiva, inteligente y bien relacionada en los círculos del poder.  Roxy está profundamente enamorada de Max y ejerce sobre él una gran influencia.

Este primer viaje a Europa marcará el destino de Werner, aunque no inmediatamente.


La novela está basada en los recuerdos del propio autor, que fue testigo, cuando tenía 14 años, del intercambio de prisioneros realizado en el puerto de Barcelona. Sobre este acontecimiento ha articulado una trama muy interesante en la que los protagonistas son imaginarios, aunque saca a colación el nombre de algunos personajes reales famosos como la cantante Edith Piaf o el músico Bernard Hilda, entre otros.

Es una novela en la que, a pesar de los saltos temporales, se lee bien; quizás la primera parte, más descriptiva, es algo más lenta, pero en la segunda y tercera parte la acción se dispara y la lectura es mucho más amena y rápida.  En ella encontramos con unos personajes muy bien trazados, unos escenarios espectaculares sobre todo en los que se describe la vida en la Barcelona de los años de la postguerra. Decir que la trama está muy bien construida es quedarse corta, porque a mí me ha parecido apasionante y el desenlace me ha parecido muy acertado.

Por ello, creo que es una novela muy interesante y que merece la pena leer.

Esta reseña participa en la iniciativa: