jueves, 27 de septiembre de 2018

Caída libre - Neus Arqués

Con esta novela inauguramos la segunda temporada de Lecturas Simultáneas en #SoyYincanera. 


Tras esa memorable primera temporada en la que hemos leído, comentado y reseñado estupendas novelas en su mayoría de novela negra, también dejamos espacio a otros géneros y, la verdad, todas muy enriquecedoras, ya que nos han aportado ese contrapunto tan necesario cuando se leen novelas tan duras y con tanta carga emocional.


Título: Caída libre

Autora: Neus Arqués

Editorial: Roca

Páginas: 315

Fecha de publicación: 13 de septiembre de 2018

ISBN: 978-84-17092-97-9


Neus Arqués es autora de las novelas Un hombre de pago, Una mujer como tú y Todo tiene un precio, de diversos manuales de comunicación y del ensayo Vive 50, donde planteaba en clave autobiográfica la crisis de los cincuenta, que retoma en Caída libre de la mano de Angela, su protagonista.

Es profesora especializada en Gestión de la visibilidad. Le interesa especialmente el tema invisibilidad de las mujeres y de los escritores.


Ángela es una editora en la cuerda floja cuyo autor estrella desaparece. Para encontrarlo, deberá adentrarse en el mundo de las mafias inmobiliarias de la mano del comisario Jotapé Castillejos.

Carolina se juega la promoción profesional cuando un amante despechado la amenaza con divulgar pruebas de su exuberancia sexual.

Luisa lo dejó todo por una historia de amor que ahora le pasa factura en forma de mobbing.

Las tres mujeres viven en el barrio barcelonés de Gracia, cuya gentrificación se acelera. No saben a dónde van, pero sí saben que no llegarán donde iban, porque el camino trazado ha desaparecido. Sus crisis privadas se cruzan entre sí y con la crisis socioeconómica general.

Ángela: Viuda desde hace dos años y entrada en la cincuentena, tiene una hija que ansía independizarse e irse a vivir con su novio. Trabaja como editora senior en una editorial de éxito. Una editorial que ha tenido que reinventarse con los nuevos tiempos para mantener sus niveles de ventas y, para ello, las nuevas generaciones, encabezadas por su jefe, Bauzá, han venido a arrasar todo lo que un día le dió prestigio, por lo que su situación empieza a verse comprometida, hasta el punto de entrar en crisis al no cumplir los objetivos exigidos. Sin embargo, la fortuna le sale al encuentro y aparece Roberto, un antiguo compañero de la facultad que le cuenta que le persigue la mafia rusa por unos negocios inmobiliarios que se vinieron al traste como consecuencia del descalabro económico que sufrimos hace unos años. Ella le propone que escriba un libro y cuando él comenta que ya lo tiene escrito, no duda en plantearle a su jefe su publicación, dado que intuye que será un éxito de ventas. Y la maquinaria se pone en marcha y, una semana antes de su salida al mercado, Roberto desaparece y ella entra en crisis.



Carolina: Trabaja en una multinacional de productos de alimentación. Es la responsable de la división de nuevos productos. Es una mujer joven y atractiva que no escatima esfuerzos para conseguir lo que se propone, que sabe muy bien lo que quiere y cómo conseguirlo. Es excesiva en todo cuando se trata de conseguir sus objetivos y la próxima jubilación del director para España de su empresa es el prioritario. Es soltera y sin ataduras y, a nivel privado, gusta de las relaciones esporádicas con desconocidos. Hasta que aparece el "Presidiario" y entra en crisis cuando este empieza a acosarla.

Luisa: Gestora cultural responsable de exposiciones, es madre de dos hijos: Gabriel, de Jaime, su primer marido y Lola de Dany su actual pareja. Luisa era una reconocida y respetada funcionaria responsables de exposiciones, como consecuencia de su divorcio y de que su jefe sea precisamente su exmarido vive, desde entonces, una crisis permanente, porque las condiciones laborales han cambiado y ha pasado a sufrir los desprecios de sus compañeros, recortándole sus funciones e incluso su salario.

Estamos en Barcelona, donde las tres protagonistas se mueven, como pez en el agua, por su barrio de Gracia;  allí las tenemos disfrutando de sus fiestas y vemos  cómo los vecinos se organizan para prepararlas, vivimos el ambiente y la convivencia entre ellos y también nos ofrece algo de su historia, como cuando nos cuenta cómo se construyeron los refugios para protegerse de los bombardeos durante la guerra.

La novela está estructurada en cuatro partes que configuran un total de 91 capítulos cortos. Nos encontramos con la historia de tres mujeres que están viviendo una etapa crucial. Las tres son muy diferentes entre sí, ya sea por la edad de cada una o su situación laboral, personal, etc. pero la mayor diferencia entre ellas radica en su forma de entender la vida y la manera en que afrontan sus problemas.

Pero también tienen algo en común: las tres residen en el barcelonés Barrio de Gracia y acuden con relativa frecuencia al mismo centro de estética, donde empezarán a conocerse y entablarán una relación amistosa, que será fundamental en su devenir futuro. También coinciden en que la palabra "crisis" pende sobre sus cabezas como la espada de Damocles. Una palabra, que ya os advierto, se repetirá continuamente a partir de ahora en esta reseña.

Se trata de una novela de lectura fácil y ligera pero que, sin embargo, abarca unos temas muy actuales y profundos, como el de la difícil situación laboral en la que estamos inmersos, sobre todo las mujeres y no digamos si éstas tienen ya cierta edad o el de las mafias extranjeras que se han instalado en nuestro país.
                        
Y es precisamente uno de los temas que se abordan en esta novela, como es el de la mujer y su situación laboral el que más me ha sorprendido en general. Las protagonistas representan un amplio abanico de lo que podemos encontrar en la vida real: desde una Ángela que es víctima de los cambios operados en el mercado laboral tras la irrupción de la crisis económica, que se han acentuado en los últimos años y que ahora se ve con cincuenta años y una menopausia que amenaza continuamente con ponerla en situaciones embarazosas a causa de los sofocos, que se empeña en luchar por su trabajo aun sabiendo que todos sus esfuerzos serán pan para hoy y hambre para mañana ; a una Carolina, una profesional con la que es difícil medirse, porque tiene todos los requisitos deseables para llegar a lo más alto: ambiciosa, preparada y que utiliza cuando le viene bien su físico sin pudor de ningún tipo, pero que siempre tiene que demostrar el doble que cualquier hombre, pasando por una Luisa, que es incapaz de hacer frente al mobbing de sus compañeros y a la amenaza que representa a su paz familiar la figura de la nueva novia de su exmarido. Y no serán las únicas mujeres que aparecen en la novela.


Como digo, este es uno de los aspectos que más me ha llamado la atención, pero si dejamos de lado todo lo referente al mundillo laboral, estas mujeres a nivel privado también representan a una mayoría que afronta los problemas de tal manera que podríamos identificarnos con ellas. Una es prudente y sigue los pasos que marca el sentido común; otra es fuerte y decidida y no ceja en su empeño hasta conseguir doblegar a quien se los crea y la otra se deja llevar, sin hacerles frente, esperando que mueran por sí mismos.

En definitiva, Caída libre es una novela a la que se le pueden sacar mil lecturas, amena, entretenida, que no te deja indiferente y que, incluso, tiene momentos de intriga que no dejarán indiferente a nadie.

jueves, 20 de septiembre de 2018

La mirada de la ausencia - Ana Iturgaiz

Con esta reseña inauguramos la temporada de Lecturas Simultáneas en el grupo #SoyYincanera, y lo hacemos de una forma diferente, esta vez publicamos la reseña en primer lugar para continuar después con la Lectura Simultánea en Twitter.


 Y es que, Ana Kayena y Carmina, las organizadoras de esta iniciativa, nos explicaron que el cambio se debía a que querían hacer coincidir las reseñas con la salida al mercado de la novela, y como sus decisiones siempre tienen sus razones, pues esta vez hemos cambiado las formas, pero no el concepto.

Título: La mirada de la ausencia
Autora: Ana Iturgaiz
Editorial: Rocaeditorial

Páginas: 382

Fecha de publicación:  septiembre de 2018

ISBN: 978-84-17305-00-0




Historiadora y escritora, Ana Iturgaiz nació en octubre de 1965 en Getxo (Vizcaya), una ciudad al borde del mar Cantábrico. Tras graduarse en Historia, se mudó a Madrid para trabajar en el mundo de las bibliotecas y los archivos donde reside desde entonces. Los libros y los documentos antiguos son parte de su vida. Le encanta la documentación, los lugares con pasado y las viejas fotografías, y plasma esas pasiones en sus historias.

En 2010 con su primera novela Bajo las estrellas, quedó finalista del Premio Novela Romántica 2010, organizado por Ediciones B y, desde entonces, ha publicado cinco novelas:

- Arriésgate por mí (2014).
- Tu nombre al trasluz (2014).
- Acordes de seda (2013).
- 2012 publicó: Es por ti (2012)
- Bajo las estrellas (2010).

Le encanta escribir pequeños relatos, que comparte con sus lectores y, que pueden encontrarse en su página web.


El 21 de febrero de 1874 el ejército carlista pone cerco a la ciudad de Bilbao.  En ella se encuentran Javier Garay, un fotógrafo de retratos eróticos, e Inés Otaola, una planchadora que ha perdido su trabajo.

Sin embargo, las aspiraciones de Javier no pasan por quedarse encerrado en la ciudad sitiada. Tampoco Inés sospecha que el fotógrafo es su oportunidad para recuperar lo que nunca debió haber perdido.

Un perfecto retrato de las aspiraciones y fracasos de los hombres y mujeres de finales del siglo XIX, un alegato pacifista en una época de cambios donde la fotografía se convierte en testigo del horror y la pasión.


Los protagonistas de esta novela son Javier Garay e Inés Otaola, una pareja que se encuentra en los días previos al asedio de Bilbao por las tropas carlistas, una época muy crispada en la que se nada entre la incertidumbre y el miedo.

Javier Garay, es un joven y ambicioso fotógrafo.  Está prometido con Mercedes, la hija de su jefe y propietario de uno de los mejores estudios de fotografía de Bilbao. Vive holgadamente pues además de tener un buen sueldo lo complementa haciendo fotografías subidas de tono a mujeres ligeras de ropa que luego vende en los cafés en los que se reúnen los hombres más “importantes” de su ciudad y donde se mueve como pez en el agua. Pero no son esos negocios lo que ocupan su cabeza, Javier quiere ser reportero gráfico, hacer fotografías de gente anónima que reflejen la vida de la ciudad y de las personas y no las obsoletas fotografías familiares que hace en el estudio de su futuro suegro.



Inés Otaola, en cambio, aunque ya no es tan joven, no sabe ni leer ni escribir y trabaja como planchadora en una casa y, con su sueldo, mantiene a Consuelo, su anciana y casi ciega abuela y a Ignacio, su hermano pequeño, que está estudiando porque quiere darle todo aquello a lo que la vida le ha negado a ella. La vida es dura, sobre todo para ella y, con muchas carencias, van tirando hasta que un desgraciado día la dueña de la casa en la que trabaja la despide. Inés se queda sin trabajo y su familia sin sustento. Esta circunstancia la obliga a mendigar de puerta en puerta un trabajo para que los suyos no pasen hambre, pero el momento tan convulso en el que se vive en Bilbao en esos días no ayuda mucho. 



Otro personaje que destaca es el señor Francisco, vecino en la misma finca que Inés y su familia, aunque sus circunstancias económicas son diferentes: De hecho, él vive en la segunda planta mientras ellas viven en una triste buhardilla del piso superior. Está jubilado, después de haber trabajado muchos años como secretario de un notario, lo que le permite mantenerse holgadamente a costa de sus ahorros. Francisco es liberal hasta la médula, mientras que Inés y su familia son carlistas y, aunque a ella y a su abuela no les importa este matiz, con Ignacio, en cambio, sus ideales políticos entran continuamente en conflicto y discuten más habitualmente de lo necesario.


Estamos en el Bilbao de 1874 en los días previos a la declaración de una guerra fratricida entre carlistas y liberales.  Inés vive en una buhardilla, con su abuela y su joven hermano que está en una edad rebelde y vive sus ideas políticas de una forma exaltada en la seguridad de tener la razón y no querer escuchar a nadie que no esté de acuerdo con ellas. Ignacio planea y lleva a cabo alistarse en el ejército carlista.



Cuando, finalmente se declara la guerra entre ambos bandos, nuestros protagonistas se verán abocados a encontrarse y entenderse y juntos abandonarán la ciudad para vivir el conflicto más de cerca, iniciando su particular bajada a los infiernos. Cada uno, por una razón diferente, llegará a la zona donde se libra la contienda entre bombas, disparos y todo tipo de peligros, se enfrentarán cara a cara a la muerte y no cejarán ni un momento en conseguir aquello que anhelan, porque son supervivientes natos y no se dejarán vencer en el naufragio en el que se ha convertido su día a día. Por suerte, también habrá días más tranquilos y conoceremos, a grandes rasgos, algunas pinceladas de la vida rural en los caseríos de la zona.


La novela se ha estructurado en 28 capítulos, un epílogo y los agradecimientos.  La novela se lee bien, tiene una prosa directa y sencilla y está narrada con una sensibilidad tal que enamora al lector. Los personajes están bien definidos, tanto en lo físico como a nivel personal y es algo extrapolable tanto a los protagonistas como al resto de los que aparecen. Es fácil empatizar con ellos, tienen alma y ver su evolución sobre el papel es una delicia. 


Se ve que la autora es una gran documentalista y que, además, ama la historia. Todo esto nos lo transmite con un enorme talento mientras nos ofrece una gran y detallada visión de cómo se vivía entonces, antes y durante la contienda; de los lugares en los que se libraron las cruentas batallas, de la dura vida de la gente que vivía en los caseríos y, también, deja una reflexión sobre la guerra, ese “negocio” en el que se mezclan sentimientos, intereses, orgullos, afán de protagonismo en el que no importan las vidas que están en juego porque los únicos que pierden son los mismos de siempre.  

Y es que nunca el cerco a una ciudad estuvo mejor narrado. Nunca con tanta intensidad, con tanta sensibilidad. Ana Iturgaiz nos fotografía un momento histórico, nos lo acerca y le pone un marco imponente para convertirnos en testigos de una guerra fratricida. Y consigue que tomemos partido, sí, pero no por uno de los dos bandos, sino por el de unos personajes fuertes y rotundos, cargados de sueños y anhelos que apelan al amor, en todas sus vertientes, por encima de todo.

Esta reseña participa en la iniciativa: