lunes, 4 de febrero de 2019

No es tiempo de peros - David Jiménez "El Tito"


 Hace poco más de un año, a través de la iniciativa “Soy Yincanera”, en la que tengo la suerte de participar, tuvimos la ocasión de conocer la segunda novela de David Jiménez “El tito”, Inspector Solo.  Fue unánime, entre tod@s los yincaner@s que disfrutamos de la lectura de Inspector Solo, la necesidad de leer la continuación de la novela.  


Y, aunque las altas expectativas casi nunca son buenas, por fin llegó la tercera parte de las aventuras de nuestro esperado inspector (que ya no es Inspector) Marcial Lisón (ahora solo Marcial) y, si queréis saber si las expectativas se han cumplido o no, tendréis que llegar a la conclusión.




Título: No es tiempo de peros
Autor: David Jiménez “El tito”
fecha de publicación: diciembre de 2018
género: policiaco, crímenes
número de páginas: 411
formato: 14 x 22 cm.
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN : 978-84-17451-31-8





David Jiménez Martínez (Cartagena, 1978) es licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. Después de haber desarrollado su carrera como biólogo en el ámbito del control de calidad, en la actualidad trabaja en la represión del contrabando como agente marítimo de Vigilancia Aduanera.

Ha sido colaborador de Castellón Noticias, como especialista en género negro, hasta su debut literario con Muertes de sobremesa (ACEN 2015). Dos años después llegó Inspector Solo (Ediciones Versátil, 2017) y ahora No es tiempo de peros. Una serie de novelas que pueden leerse como una trilogía o de forma independiente.


Ella ya no es esa policía tímida que no se atrevía a mirarlo a la cara.
Él ya ni siquiera es policía.
Ambos han pagado un peaje demasiado alto por trabajar al margen de la ley. Ahora lo único que los une es una causa común: encontrar al Cazador.
Pero compartir un objetivo no los convierte en compañeros, solo en socios; unos socios que tendrán que lidiar con una relación amor-odio basada en engaños.

Para Zoe, Marcial es el mejor medio para descubrir al verdadero culpable de la muerte de su novio. Para Marcial, Zoe es la única compañía humana que no le resulta insoportable.

La búsqueda del Cazador los une en un nuevo caso, pero esta vez nada será igual. Marcial ya no tiene una placa que le impida desafiar las normas, y Zoe simplemente ha dejado de cumplirlas. Ambos iniciarán un descenso a los suburbios de Cartagena en la investigación de una trama de blanqueo de capitales que salpicará de sangre los cimientos de la ciudad.



Esta es la tercera novela que cierra, por el momento, la trilogía del inspector, ahora en excedencia, Marcial Lisón, aunque él solo quiere que le llamen Marcial. La novela está estructurada en 64 capítulos y un epílogo, y aunque por el número de página no lo parezca es una novela muy intensa, pero esto no quiere decir que se haga pesada, ni mucho menos, ya que su lectura es muy fluida.

Aunque las dos novelas anteriores, El asesino del café e Inspector Solo, se puedan leer por separado, facilita mucho la comprensión de esta última el haberlas leído previamente.

Además, resulta muy enriquecedor ver la deriva de los personajes y los motivos que influyen en su evolución.



Marcial Lisón. Desde hace varios meses, se encuentra en excedencia, la difícil relación que mantenía con sus compañeros, y su desahogada situación económica, le motivaron a solicitarla; Marcial, nuestro protagonista, en esta entrega, aunque parezca difícil, es aún más antihéroe que nunca. 




 Es una persona que hace años que  perdió la ilusión y la confianza en el género humano. Desde entonces, vive en un bucle de  autodestrucción permanente que no augura nada bueno.  Solo tiene a Sola, su galga, que es su apoyo, el faro que ilumina su día  a dia.  El único ser que le ha demostrado lealtad absoluta. Junto a Zoe y,  solo por lealtad se anima a desentrañar la trama de corrupción que causó la muerte del compañero de ambos, el inspector Unai Miralles,  Para ello, le viene como agua de mayo estar en excedencia laboral, pues prefiere hacerlo por libre, sin estar sujeto a las normas que como representante de la ley debería seguir.


Zoe Ochoa.  La “buena” relación que mantenían Marcial y ella se rompió en mil pedazos tras la muerte de Unai Miralles, con quien Zoe mantenía una relación sentimental.  


Zoe ya no es la misma, ahora es una mujer que vive en el odio y en el rencor, su único objetivo es descubrir al Cazador, y para ello -y aunque no lo consiga- no duda en utilizar a Marcial para lograr su objetivo.



Al igual que en las anteriores novelas, la trama se desarrolla en Cartagena, y más concretamente en los barrios marginales de esa ciudad, 


aunque de vez en cuando el autor nos saca de paseo, pero a toda leche por las avenidas y plazas más elegantes, pero poquito, para no desviar la atención. Nos enfrenta a sus pobladores, delincuentes de baja estofa, drogadictos, traficantes o camellos. Vamos, lo mejor de cada casa


En su día, leí una tras otra sus dos primeras novelas de este autor: El asesino del café e Inspector Solo y, si, ya en ese primer momento se apreciaba una gran evolución entre ellas, en esta tercera novela David Jiménez “El tito” ha echado el resto y ha logrado sorprenderme, emocionarme, intrigarme y, además ha conseguido despertar en mí muchos sentimientos. 


La historia que nos relata es coherente y te la crees, te hace ver la dureza de la vida en esa sociedad marginal de la que hace un retrato tan hiperrealista en blanco y sobre todo en un negro tan intenso que pone los pelos como escarpias.

Obviamente, después de lo que digo, no puedo menos que recomendarla a todos aquellos a los que disfruten, como yo lo he hecho de las historias bien escritas, originales y con un final que os va a sorprender. 


P.D.: Tengo la intuición de que Marcial, viene para quedarse por mucho tiempo, que esto no se queda en trilogía.  Apostamos algo? Eso si, no tengo prisa. Si David Jiménez quiere explorar nuevos territorios leeré todo lo que publique pero no pierdo la esperanza.

Esta reseña participa en la iniciativa:



lunes, 7 de enero de 2019

El taller de libros prohibidos - Olalla García


Con esta novela estrenamos un nuevo año en #SoyYincanera y resulta curioso que hayamos coincidido en cuanto a género -novela histórica- tanto para terminar el 2018 como para inaugurar el 2019. ¿Será algo premonitorio esta coincidencia o solo fruto del azar? 


En mi caso, sin problemas, porque  aunque no sea el tipo de novela que elegiría a priori, tengo que admitir que si son de la misma calidad de estas dos últimas, no tendría ningún inconveniente en pasarme leyendo media vida historias de este tipo, pues en ambos casos han sido un auténtico descubrimiento.




Título: El taller de libros prohibidos
Autora: Olalla García
Núm. de páginas: 571
Editorial: Ediciones B
Fecha publicación: 10/2018
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788466664349





Olalla García (Madrid, 1973) estudió Historia en la Universidad de Alcalá, para la que actualmente trabaja como profesora de literatura. Ha publicado con gran éxito cinco novelas: Ardashir, rey de Persia (2005), Las puertas de seda (2007), El jardín de Hipatia (2009), Rito de paso (Ediciones B, 2014) y En tierra de Nadie (2016). También ha traducido al castellano numerosas obras de autores clásicos y modernos. Desde hace diez años colabora estrechamente con diversas editoriales como escritora, traductora y lectora.
(Datos facilitados por la editorial)




Alcalá de Henares, 1572. La joven librera Inés Ramírez acaba de quedar viuda y ha de ponerse al frente del negocio familiar. Pronto descubre que su esposo poseía la clave de acceso al único ejemplar de un libro prohibido, cuya desaparición había sido ordenada por el poder político y la Iglesia siglos atrás.

Con la colaboración de Pierre Arbús, un oficial de imprenta francés, inicia la investigación. Tendrá que tratar con personajes de todo tipo: maestros impresores, eruditos, delincuentes, nobles de alta cuna... Y todo bajo la sombra omnipresente de la Inquisición, que vela por controlar el pensamiento y la palabra, y la estricta censura de Felipe II.
(Datos facilitados por la editorial)


La novela está estructurada en un preámbulo con varios extractos de la pragmática de fecha 7 de septiembre emitida por Felipe II y se divide en tres partes, con sus correspondientes capítulos y por último nos encontramos con dos apéndices; el primero contiene la Dramatis Personae y el segundo un glosario en el que, según nos indica la autora, se incluyen vocablos que están en desuso y otros que en la novela se emplean con un significado distinto al acostumbrado. Ambos apéndices son de una gran utilidad.

Esta presentada en tapa dura con una sobrecubierta que alude a la trama que en ella se desarrolla, de una gran belleza y una edición muy cuidada.


Es una novela que se lee muy bien. A ello ayuda en gran manera su cuidada edición y, principalmente, la trama que, aunque se trata de una novela histórica en la que la mayoría de los personajes son reales, la autora ha plasmado una historia con mucho suspense y unos giros argumentales muy conseguidos.



Así, nos encontramos con una novela muy visual, en la que tanto la historia como la intrahistoria, la ambientación y los personajes, caminan de la mano y a la misma altura, pues en todos los aspectos la autora ha sabido derrochar talento, para hacernos sentir testigos de excepción en un momento y un lugar fascinante.


La autora nos pasea por las calles de la ciudad de Alcalá de Henares. Nos describe con todo lujo de detalles los barrios, las casas, etc. 

Y es que Olalla García nos traslada a la Alcalá de Henares de 1572. Una ciudad en la que a raíz de la creación por el Cardenal Cisneros, en 1499, de un Estudio de Escuelas Generales, (antecedente de su famosa Universidad), la cultura y la ciudad caminaron juntas.

Con la Universidad, llego también a Alcalá de Henares la imprenta.  A raíz de este hecho histórico, durante el siglo XVI la ciudad se convirtió en una "metrópoli libraria", con numerosos profesionales e industrias relacionadas con el mundo de los libros (impresores, editores, libreros, batidores, componedores, copistas, correctores, encuadernadores, grabadores, tiradores…).

Fue tal la importancia de las imprentas y librerías en Alcalá de Henares, que hay una fuente monumental dedicada a los "impresores de Alcalá", en la plaza Alfonso XII. Y una placa dedicada a la imprenta de Juan Gracián, (uno de los personajes de la novela), donde se publicó la primera edición de "La Galatea” de Miguel de Cervantes, en 1585.

La primera obra impresa en Alcalá de Henares, en 1502, fue “Vita Christi”

aunque la más importante fue la “Biblia Políglota Complutense” publicada en 1517, que exigió diez años de preparación y cinco para su impresión.

Alcalá de Henares, reconocida por la Unesco en 1998 como Ciudad Patrimonio de la Humanidad es un escenario ideal para situar la trama, y la autora, que se ve que la conoce como la palma de su mano,  y nos pasea por esa ciudad medieval, por sus tres barrios: judío, musulmán y cristiano, cuya arquitectura, al día de hoy, se conserva prácticamente intacta y nos hace sentir como era la vida en ese lugar y en ese momento y desear visitarla o, como es mi caso, volver allí y descubrir sus calles, sus iglesias, conventos, su muralla y perderme entre ellas unas cuantas horas.


Tal y como podemos ver en la Dramatis Personae, que se incluye, una gran mayoría de los personajes que intervienen fueron personas reales, que existieron y ejercieron los puestos y trabajos que en la novela se indican.

Todos ellos están dotados de una gran carga dramática, pero destacan principalmente:
Inés Ramírez, la joven viuda que se ve obligada a sacar adelante el negocio familiar heredado a la muerte de su esposo.


María Ramírez, hermana de la anterior, a la que la autora le ha dotado de una fuerte y atractiva personalidad por lo que es muy fácil empatizar con ella.

Pierre Arbús, el francés, tirador de imprenta, que vive bajo la amenaza de la Santa Inquisición.

Y muchos más, todos ellos muy bien perfilados tanto en lo físico como en lo personal, que nos permiten conocer sus miedos, sus sentimientos, sus necesidades o bien la dureza de la vida cotidiana de la época.


Como he comentado al principio, es una novela en la que sin olvidar el género en el que se encuadra, nos cuenta una historia real, obviamente con la necesaria dramatización, que consigue enganchar al lector porque es absorbente, hasta el punto que es tanta la tensión que se genera en la trama que llegamos a olvidarnos de estar leyendo una novela histórica, por toda la incertidumbre que se respira en muchos momentos.

Se aprecia una gran labor documentalista en la autora, que se hace palpable continuamente, ya sea por las descripciones del entorno, de la vestimenta de los personajes, de las costumbres de la época o bien por  las normas por las que se regía confección y la comercialización de los libros, el uso que se les daba, los materiales con los que se confeccionaban, etc. etc.

Por todo ello me permito recomendarla, ya que estoy segura de que, como a mí, como poco os sorprenderá muy positivamente

Esta reseña participa en la iniciativa:





lunes, 10 de diciembre de 2018

El intercambio - Fernando Aleu

He de reconocer que leo poca novela histórica y, sinceramente, es algo que no entiendo, porque cada vez que abordo una de este género, la disfruto enormentemente. Y eso que no tengo una época preferida, todas me valen, si bien es cierto que aquellas que transcurren en la Segunda Guerra Mundial, o el antes y después de ella, me gustan bastante. Por ello, cuando empecé a leer lo que las Yincaneras de Madrid contaban en sus crónicas de su encuentro con el autor de la que hoy vengo a reseñar, enseguida me sentí atraída por la historia y no dudé ni un momento en participar en su Lectura Simultánea durante la cual me he divertido mucho, conociendo las impresiones que poco a poco se volcaban en Twitter por cada una de las participantes. Hoy os vengo a contar los motivos por lo que considero que es una historia que no deberíais dejar pasar:












Título: El intercambio
Autor: Fernando Aleu
Páginas: 416
Formato: Tapa dura con cubierta
Fecha de publicación: 8 de noviembre de 2018
ISBN: 9788417541194






Fernando Aleu nació en Barcelona, donde obtuvo el título de doctor en Medicina en 1953. Realizó sus estudios de posgrado en los hospitales de la Universidad de Iowa, el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York y en la New York University School of Medicine, donde obtuvo el puesto de profesor asociado de Neurología. 
Al cabo de nueve años, comenzó a reducir lentamente este trabajo para terminar dedicándose a una aventura comercial asociado a la multinacional Puig, con sede en Barcelona. Ha sido presidente de la Cámara de Comercio de España en Estados Unidos, presidente de la Fragance Foundation de Nueva York y miembro fundador del Olfactory Research Fund. 
Actualmente es el presidente del Queen Sofía Spanish Institute de Nueva York. Ha sido condecorado dos veces por el Gobierno español y ha merecido la Medalla de Honor de la Ciudad de París. El intercambio es su primera novela.


En mitad de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados y Alemania acordaron llevar a cabo un intercambio de soldados prisioneros de Guerra al final de la cruenta campaña militar del Norte de África, En el puerto de Barcelona, que fue el lugar aceptado por ambas partes para el intercambio, cuatro mil soldados, la mitad de cada bando, fueron intercambiados en el muelle de España, el 27 de octubre de 1943, en una operación que supuso la intervención de dos buques de cada bando.
Uno de los prisioneros es un judío alemán de 24 años que, en caso de haber sido devuelto a Alemania, corría el riesgo de ser enviado a un campo de concentración. Un grupo de personas unidas por las circunstancias participó en un complot para rescatar de forma muy atrevida a aquel soldado judío.


Werner Applefeld, nuestro protagonista, aunque nacido en la ciudad de Hamburgo, en Alemania, a los 18 años se traslada a Nueva York para terminar sus estudios, pero de estas dos ciudades se habla lo justo. Mas tarde, cuando Werner ya es un reconocido neurocirujano, y alarmado por la situación prebélica que se vive en Alemania, organiza un viaje de apenas una semana y regresa a su país de nacimiento para ver a su familia. En esta ocasión, visita las ciudades de Múnich  y Berlín y ya el autor nos da unas breves pinceladas del ambiente que se respira en ellas.


Durante su primer viaja a Europa, nuestro protagonista también visita la ciudad de Paris, e igualmente nos deja un ligero esbozo de la ciudad.

Pero el grueso de la trama se vive en la convulsa Barcelona de la postguerra. Primero, cuando Rosy, la novia de Max, se establece allí y después, en el año 1943, cuando se monta la operación para el intercambio de prisioneros y Werner viaja a esta ciudad para intentar ayudar a su primo.  Barcelona es, en ese tiempo, una ciudad muy castigada por la Guerra Civil española y en ella se refleja la miseria que acuciaba a la ciudad durante ese periodo.





Werner Applefeld. Un hombre guapo y soltero. Nacido en Hamburgo, Alemania. Llegó a Nueva York, con 18 años para completar su formación y convertirse en neurólogo. Trabaja como tal en el hospital Monte Sinaí y lo compatibiliza como catedrático en la neoyorkina Universidad de Columbia, donde goza de reconocido prestigo en la materia.
Giselle Boulanger. Durante el regreso de Paris a Nueva York a bordo del paquebote Normandie, Werner y ella se conocen e inician una intensa relación sentimental. Es una mujer bellísima que trabaja como ayudante de una importante mujer de negocios que viaja en el mismo barco.
Rosy Dieckhoff: agente de la Abwehr, la agencia de Espionaje Militar de Alemania. La novia de Max. Esa mujer tiene sobre él una gran influencia.
Max Liniger, el primo de Werner, de padre judío, ha sido criado fuera de ese ambiente, por lo que no es consciente de su “linaje”. Trabaja como trapecista, es muy famoso y mimado por los nazis; su nombre artístico es «Adonis»: Su apariencia mostraba a un joven muy agraciado, pero psicológicamente inmaduro.


La novela está estructurada en una somera introducción, a modo de prólogo, que nos sitúa en Nueva York, un 2 de agosto de 1943, poco antes de que Werner inicie su segundo viaje a Europa y continua con tres partes en distintos tiempos. La primera y segunda parte trascurren durante el verano de 1939 mientras que la tercera transcurre durante los primeros meses 1942 y los últimos de 1943. Se cierra con un breve epílogo que transcurre durante los primeros meses de 1944.

Werner un reconocido neurólogo judío alemán que trabaja en el hospital Monte Sinai y además es catedrático en la universidad de Columbia en Nueva York, alarmado por las cada vez más terribles noticias que le llegan desde Alemania decide tomarse unas pequeñas vacaciones y viajar a Alemania, a la que no había regresado desde que salió con 18 años para completar su formación. Su máximo interés es ver de nuevo a la pequeña, pero querida, familia que allí dejó: Greta, la viuda de su tío Franz Liniger y su primo Max, el hijo de ambos. Para entender todo ese cariño, habría que pensar que cuando Werner solo tenía 11 años, los Liniger le acogieron en su casa y le trataron como a un hijo, la mejor educación y preocuparse por su futuro sin reparar en esfuerzos. Además, anhela conocer en persona a Max, al que siempre ha considerado un hermano, aunque supo de su "futura" existencia en el momento en que iba a coger el barco que le llevaría a Estados Unidos, cuando su tío le confirmó que Greta estaba embarazada. Durante años han mantenido una relación epistolar y Walter entiende que es el momento de tomarse sus primeras vacaciones y hacer realidad ese sueño.

En Alemania conocerá por fin a su querido primo; de hecho, lo hará en el mejor escenario donde se mueve el joven: el circo. Max se ha convertido en un trapecista de éxito aclamado por el público. Responde al nombre artístico de "Adonis" y no es gratuito, porque su belleza y forma física le han llevado al extremo de haber sido elegido para aparecer en los carteles de propaganda como imagen de las Juventudes Hitlerianas. Max es buen chico, pero está cegado por el éxito y por la pasión, y por más que Greta -su madre-, Joshua, -su mejor amigo de la infancia- y el propio Werner intentan hacerle ver la peligrosa situación en la que se encuentra el pueblo judío en esa Alemania nazi, él no lo quiere ver, se siente protegido y no quiere o bien prefiere no creerles. Da igual las pistas que le den para sacarle de su error ni, aunque tuviese las mismas que el aeropuerto de Barajas, Max no atenderá a nadie.

También conocerá a Rosy Dieckhoff, la novia de Max y agente de la Abwehr, (la agencia de Espionaje Militar de Alemania). Roxy, varios años mayor que él, es una mujer muy atractiva, inteligente y bien relacionada en los círculos del poder.  Roxy está profundamente enamorada de Max y ejerce sobre él una gran influencia.

Este primer viaje a Europa marcará el destino de Werner, aunque no inmediatamente.


La novela está basada en los recuerdos del propio autor, que fue testigo, cuando tenía 14 años, del intercambio de prisioneros realizado en el puerto de Barcelona. Sobre este acontecimiento ha articulado una trama muy interesante en la que los protagonistas son imaginarios, aunque saca a colación el nombre de algunos personajes reales famosos como la cantante Edith Piaf o el músico Bernard Hilda, entre otros.

Es una novela en la que, a pesar de los saltos temporales, se lee bien; quizás la primera parte, más descriptiva, es algo más lenta, pero en la segunda y tercera parte la acción se dispara y la lectura es mucho más amena y rápida.  En ella encontramos con unos personajes muy bien trazados, unos escenarios espectaculares sobre todo en los que se describe la vida en la Barcelona de los años de la postguerra. Decir que la trama está muy bien construida es quedarse corta, porque a mí me ha parecido apasionante y el desenlace me ha parecido muy acertado.

Por ello, creo que es una novela muy interesante y que merece la pena leer.

Esta reseña participa en la iniciativa: 




lunes, 26 de noviembre de 2018

La madre - Fiona Barton


El pasado mes de octubre, durante mi estancia en Madrid, tuve la ocasión de acudir a un encuentro con Fiona Barton en el que ésta presentaba su novela La Madre. 


Fue la segunda presentación a la que tuve el placer de asistir en esos días, con la diferencia de que esta vez acudía con todas las Yincaneras del comando Madrid y juntas disfrutamos de un evento muy instructivo y a la vez muy divertido.



Título: La madre

Autora: Fiona Barton:

Traducción: Albert Vitó

Editorial: Planeta

Fecha de publicación: 09-10-2018

ISBN: 978-84-08-19346-3




Fiona Barton nacida en Cambridge, Inglaterra, cuenta con una dilatada carrera en el mundo del periodismo, donde ha trabajado para el Daily Mail, el Daily Telegraph y el Mail on Sunday. Fue galardonada con el prestigioso Premio Nacional de la Prensa británica. Con La viuda, su primera novela, se convirtió en un fenómeno editorial internacional y se publicó en más de treinta y cinco países.



Un escueto párrafo en el periódico anuncia el hallazgo de unos restos antiguos de un bebé en una zona en construcción de Londres. Muy pocos lectores siquiera le echarán un vistazo.
Para tres mujeres, sin embargo, la noticia es imposible de ignorar.
Para la primera, es el recuerdo de lo peor que le ha pasado en la vida.
Para la segunda, la peligrosa posibilidad de que su secreto más oculto sea revelado.
Para la tercera, la periodista Kate Waters, la primera pista en una carrera para descubrir la verdad.
Secretos guardados durante años, enterrados bajo tierra y en el fondo del corazón, saldrán a la luz para cambiar tres vidas para siempre.
Fiona Barton vuelve con su protagonista Kate Waters en un nuevo thriller imposible de olvidar.
(Facilitada por la editorial)




El barrio de Woolwich (distrito de Greenwich) y concretamente la calle Howard Street, es el lugar donde se encuentra el edificio en el que aparecen los restos de un bebé; una zona en proceso de gentrificación; es decir, debido a transformación urbanística sufrida desde 1970 en toda la zona, esta va evolucionando socialmente, hasta el punto de que los antiguos moradores del sitio se van a otros lugares más periféricos porque no pueden asumir el nuevo precio de las viviendas tras su rehabilitación.



La historia está contada por cada una de las protagonistas: cuatro mujeres muy distintas entre sí, complejas y con muchas aristas. Son personajes muy trabajados, creíbles y con las que podemos empatizar o no, pero que no nos dejarán indiferentes:
Emma Simmonds, (Emma Massingham de soltera), cuarentona, Trabaja como redactora de biografías de famosos. Es una mujer que guarda un secreto de su pasado que únicamente conoce su madre con la que mantiene una tensa y difícil relación.




Jude Massingham, la madre de Emma, que no se llegó a casar con Charlie, el padre de Emma, porque éste no quiso asumir responsabilidades.  Una mujer inteligente y vanidosa que trabajo en una editorial y llegó a ser una reconocida abogada.  Ahora esta jubilada.
Kate Waters, es una periodista de la vieja escuela, a la que no le importa utilizar métodos poco ortodoxos para conseguir la información que necesita. El periódico en el que trabaja está sufriendo una transformación digital y ella no está pasando por su mejor momento profesional.  Cuando ve la noticia de la aparición de los restos del bebé, ve el potencial y se dispone a investigar.
Ángela Irving, enfermera, está casada con Nick Irving, padre de sus dos hijos. En 1970 poco después de dar a luz a Alice, su segunda hija, esta desapareció del hospital y desde entonces no se ha sabido nada de ella. 



A pesar de los años transcurridos Ángela no ha conseguido recuperarse de su gran perdida y, cuando ve publicada la noticia de la aparición de los restos de un bebé teme que sean los de Alice sus sentimientos entran en ebullición.



La novela está estructurada 86 capítulos que van titulados con el nombre de las protagonistas que los van narrando de forma alternativa y la fecha en que suceden los hechos. Obviamente, los capítulos son cortos; la trama en los primeros capítulos dependiendo de cuál de las protagonistas este narrando la acción es algo lenta, pero pronto el argumento nos engancha y, como todo buen thriller que se precie, se vuelve muy dinámica. La mayor parte de los capítulos corresponden a Kate Waters, la periodista que junto a su joven ayudante investigan el caso por su cuenta. Es normal, porque es la que articula toda la trama. Resulta curioso que en el caso de tres de las protagonistas la narración sea en tercera persona excepto en el caso de Emma, que es en primera persona. La trama transcurre en poco más de dos meses, desde que un periódico publica la noticia del hallazgo de los restos del bebé y la resolución del caso.



La novela saca a relucir aspectos sociales muy actuales, pone de manifiesto las difíciles relaciones laborales que se han creado con la incorporación de las nuevas tecnologías, la gentrificación en las grandes ciudades y las complejas relaciones familiares…  Es una novela que he disfrutado con su lectura. Una historia bien construida y muy bien rematada con un sorprendente giro final.

Esta reseña participa en la iniciativa: